El investigador

En cuanto a su faceta de investigador, Rosado colaboró, junto con Claudia Albarrán y Angélica Tornero, en el Diccionario de literatura mexicana. Siglo XX (primera edición: UNAM, 2001; segunda edición, corregida y aumentada: UNAM / Ediciones Coyoacán, 2004), coordinado por Armando Pereira. Se trata de una obra heterodoxa en el sentido de que no consigna autores ni de libros, sino instancias mediadoras de la literatura. Frecuentemente, se cree que la literatura sólo se compone de autores y obras. Las entradas de este diccionario, cuya segunda edición ha sido enriquecida con un índice onomástico, contemplan, entre otros rubros, tendencias y corrientes de la literatura mexicana a partir de 1894, polémicas literarias, revistas y suplementos literarios, librerías, bibliotecas, cafés literarios, premios, editoriales, colecciones, temas fundamentales de la literatura, grupos literarios, etc. El diccionario, por cuestiones de tiempo, sólo abarca hasta 1998: más de un siglo de actividad cultural mexicana. La segunda edición contiene un índice onomástico. Lo interesante es que el lector de este libro podrá establecer uno o varios itinerarios de lectura a través de sus propias líneas de interés, siguiendo a un grupo, a un autor —gracias al índice onomástico—, a una corriente, a una polémica, a un órgano de difusión, etc., a lo largo de su presencia en la cultura mexicana del siglo XX.

También como investigador, Rosado ha colaborado con Adolfo Castañón en el proceso de anotación de la antología de Alfonso Reyes Visión de México (aún inédita), así como en el proceso de anotación de una parte de Diario del mismo Reyes. Asimismo, ha colaborado con la Fundación Pro Academia Mexicana de la Lengua y con el Instituto Nacional de Bellas Artes (en una exposición-homenaje a Juan García Ponce).